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   La domótica se centra en automatizar tareas dentro de un establecimiento. Es un sistema que integra distintas tecnologías, y le brinda mayores beneficios y confort al usuario. Consta de tres simples pasos, (i) recolectar información, (ii) procesarla, y (iii) elaborar una respuesta. La versatilidad de la domótica permite que se utilice tanto en grandes edificios (oficinas, shoppings, etc.) como en viviendas particulares, y es la tecnología que permite introducir el término “Smart Buildings”.

    La automatización está estrechamente relacionada con el “Internet de las cosas” (IoT), ya que mientras más dispositivos tengamos conectados a la misma red, más amplio será nuestro sistema, y mayor control tendremos sobre lo que nos rodea. Un reporte de Business Insider estima que en 2018 había 10 billones de dispositivos de IoT, y se proyecta que este número ascienda a 64 billones para 2026, creando un mercado cada vez más amplio y más propicio para el desarrollo de sistemas con estas características.

   El mundo de los dispositivos inteligentes es amplio y se puede dividir en las siguientes categorías: 

  • Iluminación
  • Seguridad
  • Entretenimiento (audio y video)
  • Ventilación, control de temperatura 
  • Otros

   Los dispositivos smart de iluminación han sido el segmento que más ha crecido en los últimos años. Se debe principalmente a que grandes empresas, como Philips y Samsung, desarrollaron productos versátiles recibiendo respuestas muy positivas por parte de los consumidores. Estos dispositivos permiten prender y apagar las luces, cambiar la intensidad de la luz, y hasta en algunos casos modificar el color desde un smartphone.

   En líneas generales, un sistema integral de automatización para el hogar cuenta con tres instancias. La primer instancia es la que está en contacto con el usuario, generalmente mediante  un smartphone o una tablet, que recibe las instrucciones a través de una aplicación. Esta aplicación  podría ser alguna de las alternativas de asistentes personales que ya se encuentran en el mercado, como Siri, Alexa, o Google Assistant, entre otras. La aplicación se encarga de enviar el mensaje a la unidad central, dispositivo fundamental, en el cual se hospedan los servicios necesarios para realizar las comunicaciones. La última instancia son los dispositivos IoT  que se comunican con la unidad central del sistema a través del protocolo MQTT. Estos dispositivos son los que efectivamente producen el cambio en nuestro entorno, pueden ser luces que se atenúan, enchufes que se prenden, termostatos, etc. También existe la posibilidad de desarrollar dispositivos o sensores de forma personalizada.

   Este sistema tiene como objetivo brindar mayor comodidad al usuario,  ya que desde una sola aplicación puede controlar todo su ecosistema de dispositivos inteligentes. 

    El inminente desembarco de las comunicaciones 5G es una buena noticia, ya que revolucionará y mejorará  la comunicación del sistema. Si además sumamos los grandes avances de la inteligencia artificial, que permiten entender cada vez más los hábitos y necesidades de los usuarios, nos encontramos frente a la tormenta perfecta para que la domótica se desarrolle cada vez más, de la mano de tecnologías de punta.

   Si se analizan los ejemplos dados de forma aislada, se puede llegar a la conclusión que son gadgets para algunos pocos o un lujo innecesario. Pero la realidad es que la domótica nos presenta un sistema integral que nos permite cambiar la forma en la que interactuamos con nuestro propio entorno. Es mucho más que un sistema que brinda confort. Algunas de las áreas en donde se presentan grandes beneficios son en el ahorro energético, la salud, y la seguridad. Todo esto se refleja en una mejora en la calidad de vida del usuario.